ESTIMADO LECTOR: TE INVITAMOS A LEER NUESTRA NUEVA SECCIÓN: "EN DIALOGO CON EL RABINO" EN MATERIALES PARA LA PASTORAL.
IGLESIA APOSTÓLICA CATÓLICA ORIENTAL
Rito Arameo
«Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»
(Mateo 28, 18-20)
PROVINCIA DE SUDAMÉRICA
Nuestra Misión:
Nuestra Iglesia Iglesia Apostólica Católica – Rito Arameo se esfuerza en continuar con el mandato de Jesucristo: “… vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir con todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo" (Mt. 28, 19-20) y en respuesta a la petición de Jesús buscamos anunciar su palabra y hacer que muchos conozcan a Jesucristo y conociéndole y amándole se comprometan a replicar la misión.
Nuestra Visión:
Imagínese un grupo de diversas personas que aman tanto a Dios que se entregaron a él, y se transformaron, se convencieron que el centro del universo es Jesucristo, se dejaron conquistar por la historia y mensaje de Jesús. Ellos son sembradores y “remueven la nación” (Hch. 17,6) transmiten la esperanza y la gracia, sueñan con un mundo mejor y se arriesgan para cambiarlo apoyados en la fuerza que da el Espíritu Santo. Ellos se unen con todos los que cuentan la historia de Jesús. Forman a los pobres, fortalecen a los débiles, abrazan a los repudiados, y buscan a los perdidos. Ellos sirven, juegan y comparten la vida, unidos en la fe y el amor a Jesús. Su nación se cambiará porque Dios les envió a transformarla. Ellos somos nosotros. Creemos que las cosas pequeñas hechas con gran amor cambiarán al mundo. Y estamos ayudados por la fuerza del Espíritu Santo que es quien nos conduce a la verdad total. (Cf. Jn. 14, 15-17)
Somos:
·Una iglesia celebrante y feliz, donde se hacen discípulos en todas las comunidades.
· Una red de comunidades locales de creyentes que quieren cambiar a toda la nación,
· Una iglesia de comunidades comprometidas a desarrollar y replicar nuestra iglesia en muchos países del mundo.
Nos comprometemos a:
Dar culto como una experiencia dinámica de la presencia de Dios por Su Palabra, Sus Sacramentos, Su Música y la convivencia cristiana.
Dar la bienvenida como una invitación a cada uno para que conozca a Jesucristo, a pesar de donde se encuentran actualmente en su camino espiritual.
Capacitar a individuos, parejas y familias para poder descubrir el poder del Espíritu Santo por una fe activa en la vida real.
Crecer como Iglesia al ofrecer oportunidades a cada uno para que crezcan su confianza y felicidad en Jesucristo, mediante la oración, el estudio de la Biblia, y servicio activo en nuestra iglesia, comunidad, nación y mundo.
Nuestros Valores son:
Nos comprometemos a equipar a los cristianos por la predicación de la Palabra de Dios.
Nos comprometemos a contar con el poder de la oración para nuestra orientación, elaboración de conceptos, planificación y ejecución de los ministerios y actividades de esta iglesia.
Nos comprometemos a un ministerio persona-a-persona y en pequeños grupos, porque es allí donde la transformación, conversión y desarrollo de liderazgo tienen lugar.
Nos comprometemos a ayudar a las personas para que descubren sus dones espirituales para que los usen en la edificación del Cuerpo de Cristo, la Iglesia.
Nos comprometemos a que los ministerios y actividades de esta iglesia se lleven a cabo por personas no clericales. Por este fin, se ofrecerán oportunidades de capacitación y las prácticas que estimulan las iniciativas laicas, y la corresponsabilidad en liderazgo y autoridad en los diversos ministerios de la Iglesia.
Nos comprometemos a todas las personas en sus condiciones actuales, sin respecto a raza, género, edad, estilo de vida, etc. Respectamos la diversidad.
Nos comprometeos a recibir instrucciones y dirección del Espíritu Santo, quien nos otorga la creatividad y las innovaciones. Nos interesa más la eficacia en el ministerio que la adherencia a las tradiciones y a la eficiencia.
Nos comprometemos a mantener un estándar muy alto de la excelencia en todos los ministerios. Esto sucederá cuando cada individuo hace sus mejores esfuerzos para ejercer sus dones espirituales.
Creemos que el cristianismo existe para compartir a Jesucristo con los demás. Desarrollaremos aptitudes que animan el crecimiento numérico sin comprometer nuestra integridad o nuestro compromiso a las verdades bíblicas.